Ciertamente, la raíz y la herencia de nuestra cultura occidental se sembró y está aún en Europa. Un continente rico en historia, paradigma de estilos e ideas que tejió nuestra historia americana y centro de las decisiones de poder que afectaron por siglos nuestro continente y por ende nuestras naciones de hoy. Pero, donde se sostuvo la fuerza de esta Europa vertiginosa? Donde forjaron sus ideales el Conquistador Luso y Español; de donde salió la fuerza que de una Isla que logró un Imperio; como se llega al fugaz esplendor del Imperio Napoleónico; y como la Rusia de los Zares conserva su poder? Muchas más preguntas se pueden añadir a esta lista de positivas y negativas experiencias que recoge nuestra historia universal con pasión. Sin embargo, al buscar las raíces de la fuerza creativa de este Continente debemos reconocer que la orientación positiva que guió el espíritu de muchos héroes y símbolos de estas naciones fue el mensaje de Cristo encarnado en su cultura y cotidianeidad.